·
El Puente
Natural de Pandi
Según
esta historia mágica, así fue la creación del Puente Natural y la Piedra del
Equilibrio.
“Preocupado el cacique
Pandé, por la interrupción del comercio con sus vecinos los pijaos y cundayes,
especialmente cuando el río crecía, decidió hacer un pacto con el diablo para
que éste facilitara un paso fácil al territorio de Icononzo sin arriesgarse
aperecer en las violentas aguas del río, hoy conocido como Sumapaz.
En
una noche de luna llena se entrevistaron los dos y acordaron la construcción de
un puente sobre el abismo, pero se exigieron requisitos de ambas partes. El
demonio aceptaba a cambio de dicho favor el alma de Pandé y de sus
descendientes hasta la cuarta generación. Por su parte el susodicho cacique
exigía a Busiraco (el diablo) la construcción del puente en una sola noche y
con sólo dos piedras. Era también condición indispensable que el trabajo fuera
comenzado a media noche y que terminara antes de que cantara el gallo.
Marchó pues el diablo
hasta tierras de Tibacuy y arrancó dos grandes piedras. Trajo la primera en muy
poco tiempo; la arrojó al abismo y logró taponar la enorme abertura. Regresó
hasta el cerro Quininí y busco dos tejos para venirse jugando durante el segundo
viaje. Arrojó el primer tejo desde la cúspide de aquel cerro el cual cayó en la
vereda de Bateas y el otro cayó en el actual plano de Chinauta. Y así con la
segunda piedra se vino silbando y tarareando una canción diabólica.
Cuando despreocupadamente se acercaba por el
territorio de lo que hoy es Arbeláez y más exactamente en la vereda llamada
Ticinse, lo sorprendió el canto del gallo. Furioso arrojó la piedra que traía
al hombro y le dio dos puños y dos patadas.
Es curioso que en
aquella mole, puede verse el rastro de dos manos y dos pies gigantescos, lo
mismo que la espalda de un hombre que la transportaba. Los tejos ya mencionados
aún se encuentran en los lugares citados; tienen un radio aproximado de 10
metros cada uno. El demonio perdió la apuesta y así nació el puente natural que
luego sería terminado por el pueblo Sutagao. Se cuenta que el demonio salió al
alto de Mercadillo y para calmar su furia dio un violento soplo, tal que una
piedra que estaba en el alto de Guacanonzo (vía Pandi - Arbeláez), voló,
quedando sobre otra piedra que es la que se conoce como “Piedra del
Equilibrio”, localizada en la hacienda de Santa Helena, en la vereda del mismo
nombre”.
·
Leyenda de las
Piedras de Pandi
Un día el diablo se dirigía a
Coyaima Indiana y al llegar al Valle de los Sutagaos tropezó con dos piedras
gigantescas que se opusieron en su
camino. Encolerizado, la emprendió contra ellas a patadas y las hechó a rodar.
La primera se detuvo en medio de dos farallones que encajonaron el río Sumapaz
y formaron el puente natural que hoy se llama Cabeza de Diablo. La segunda se
quedó unos metros más arriba y se le conoce con el nombre de El Helechal, en
donde los Panches plasmaron su destreza artística por medio de jeroglíficos
dibujados con tinta indeleble, jamás utilizada por tribu alguna en la América
aborigen.
...
ResponderEliminar